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Introducción al número: Nuevas condiciones, nuevas posibilidades para la clase trabajadora empobrecida y desposeída

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Cuanto antes aceptemos que el mundo tal y como lo conocemos, está llegando a su fin, mejor. Cuanto antes reconozcamos que las contradicciones del capitalismo lo han llevado a una crisis sistémica que podemos aprovechar para impulsar el cambio, mejor será para la clase trabajadora. Este número de la Revista de la Universidad de los Pobres intenta captar el espíritu de este peligroso amanecer de nuevos comienzos. Nuestro lema es “organización guiada por el conocimiento”. Nuestro objetivo es obtener el conocimiento que nos ayudará a abrazar conscientemente y aprovechar al máximo las nuevas posibilidades para la clase trabajadora. 

Buscamos desarrollar una comprensión que nos permita no solo anticipar, sino también influir en el curso de los acontecimientos. El artículo de Lenny Brody, “El colapso del orden internacional basado en normas”, expone en términos claros la crisis estructural del capital global y el papel del Estado estadounidense, analizando a fondo un informe reciente de un grupo de trabajo del Consejo de Relaciones Exteriores. El contexto de rivalidad geopolítica con China y el giro hacia el autoritarismo de ambas alas de la clase dominante en Estados Unidos, apuntan a la necesidad de un partido revolucionario de la clase trabajadora. 

En su artículo, “Abracemos los conocimientos indígenas como revolucionarios”, Luis J. Rodríguez y Trini Rodríguez nos sitúan en la teoría del materialismo dialéctico e histórico. Según este enfoque, las sociedades se desarrollan y evolucionan sobre la base de las relaciones económicas que rigen la producción y distribución de los medios de vida. Los autores utilizan el término “comunismo originario”, una traducción alternativa del concepto de Marx al que normalmente se traduce como “comunismo primitivo”. Afirman que la filosofía indígena, las cosmovisiones y las formas de organizar la sociedad, constituyen un profundo pozo de conocimiento conectado con la historia de este continente del que podemos sacar provecho, tal como lo hicieron Marx y Engels. Si queremos construir nuevas posibilidades para la clase trabajadora en las Américas, los conocimientos indígenas son una fuente importante.  

Este número ofrece dos reseñas de textos importantes. La primera, de Carlos Rodríguez, analiza From the Bullet to the Ballot: The Illinois Chapter of the Black Panther Party and Racial Coalition Politics in Chicago, de Jakobi Williams. Conocer la historia de la lucha de la clase trabajadora estadounidense —y, en particular, la historia popular de la construcción de la independencia política y la unidad de los pobres más allá de las líneas divisorias— es fundamental para fortalecernos de cara a las tareas actuales y futuras. 

La segunda, de Bruce E. Parry, examina Political Logic: Principles of Marxist Politics. Este libro, escrito por un miembro destacado del Partido Comunista Chino, pretende hacer por el pensamiento político marxista lo que hizo El Capital por la economía política. El libro expone 15 principios del pensamiento político marxista, y Parry recomienda encarecidamente estudiar Political Logic en un colectivo. 

En “Homelessness, State Power, and Organizing from Below” (Personas sin hogar, poder estatal y organización desde abajo), Todd Cherkis presenta la primera entrega de una serie de tres partes que aborda la histórica decisión de la Corte Suprema de 2024 en el caso Grants Pass vs. Johnson, que declara ilegal estar sin hogar. Esta serie señala la contradicción fundamental de una sociedad en la que se exige a los trabajadores que paguen las necesidades básicas de la vida con sus salarios, pero ya no pueden acceder al trabajo asalariado, que se está viendo interrumpido a una escala cada vez mayor debido a la tecnología que sustituye a la mano de obra. Y, como las personas no pueden pagar la vivienda, se ven empujadas a sectores cada vez más marginales de la sociedad. 

La inteligencia artificial (IA) en manos de los multimillonarios más ricos del mundo está transformando todas las industrias y sectores de la economía. La industria de la salud no es la excepción. En “El capital global, la salud y la cuarta revolución industrial”, Karim Sariahmed y Marc Shi analizan el papel crítico y cambiante del sector de la salud para el capital global. Rompen con el discurso sobre cómo se está aplicando la IA en el sistema de salud y cuestionan la falsa narrativa de que la aplicación de la IA dentro de la salud capitalista va a “resolver” la crisis de salud para la clase trabajadora.

La IA requiere la infraestructura física de los centros de datos, que están siendo cuestionados en todos los lugares donde se proponen, debido a sus enormes costos energéticos, la contaminación del agua y el aire, y los escasos beneficios perceptibles para las comunidades locales. Un extracto del Informe sobre el Estado de la Pobreza en Nueva York de 2026, “Desconectar los centros de datos”, explora las contradicciones emergentes relacionadas con estas poderosas tecnologías digitales. Pide a los revolucionarios que consideren las luchas para detener los centros de datos como posibles luchas por la organización políticamente independiente.

Todas estas condiciones nuevas y emergentes ofrecen importantes posibilidades para que la clase trabajadora pobre y desposeída construya estrategias de cambio en este momento. 

Por el Comité Editorial de la Revista de la Universidad de los Pobres 

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