El Centenario de la Revolución Rusa

El 7 de noviembre del 2017 marca el centenario de la Revolución Rusa. Esta revolución es importante porque fue la primera vez en la historia que los que no tenían propiedad, las personas más oprimidas y explotadas de un país, tomaron y mantuvieron poder político por un periodo de tiempo extendido. Ese poder político fue usado para tomar la riqueza y propiedad de los capitalistas y los dueños de las tierras quien habían llevado a la gente del imperio ruso a la semi-esclavitud. Aquellos de nosotros quienes no poseemos nada, y somos forzados cada día a pelear por nuestra sobrevivencia, miramos a las lecciones de la Revolución Rusa y otros instantes en la historia donde los pobres se han levantado en revolución y ganado el poder político. Los pobres han hecho historia en el pasado. Necesitamos estudiar esa historia y usar lo que podamos aprender para hacer historia de nuevo.

Podemos ver como los revolucionarios rusos tempranos se prepararon y participaron en el proceso revolucionario en Rusa. Figuras históricas prominentes como Plekhanov y Lenin estudiaron como y porque las sociedades cambian. Ellos estudiaron la historia económica y política de Rusa y Europa. Estos líderes vincularon este estudio con conexiones cercanas a y participación en las luchas de los oprimidos y explotados en Rusa. Para revolucionarios en E.E.U.U., estudiando estos eventos y aplicando los principios de revolución a nuestra nueva situación corriente puede ayudarnos a ser victoriosos.

A través de la historia, revoluciones exitosas han demostrado que el proceso revolucionario se revela por medio de etapas definidas de desarrollo. Cuando vemos la historia de la Revolución Rusa podemos ver cómo era necesario desarrollar estrategia y tácticas para cada etapa del proceso revolucionario. Sin conocimiento profundo de las condiciones objetivas de una etapa particular, revolucionarios no pueden desarrollar tácticas que los mantengan en el camino estratégico adecuado hacia delante en la lucha por el poder político. Necesitamos saber cuándo es posible avanzar y cuando es necesario retirarse. En cada etapa, la cantidad de luchadores que se unen crece cada vez más, aumentado el cuadro núcleo de líderes en la organización revolucionaria. Sin luchadores informados, y consientes de clases, y el forjamiento de una organización revolucionaria, nuestra clase permanece indefensa.

Ahora, nosotros los revolucionarios enfrentamos condiciones cualitativamente diferentes que nuestras hermanas y hermanos en la historia. La internacionalización extrema de la producción y distribución capitalista a forzado a la gente sin propiedad de cada país entrar en batalla con un enemigo internacional y poderoso. Revolucionarios en varias regiones del mundo están empezando a cooperar y coordinar sus esfuerzos en nuevas maneras. Ya no estamos confrontando una situación donde solo los países “avanzados, imperialistas” dominan y explotan los países “retrasados, coloniales y neo-coloniales. La lucha de clases que está surgiendo es de una clase indigente y sin propiedad dentro de todos los países del mundo enfrentando una clase capitalista internacional.

En los Estados Unidos, la aplicación de las tecnologías más avanzadas a el proceso de producción está causando que la clase trabajadora sufra una transformación cualitativa. El uso de la robótica, inteligencia artificial, datos grandes, etc. Está cambiando la relación de gente en los sitios de trabajos. Mientras gente a veces trabaja en ocupaciones tradicionales, en general la mayor parte de la clase trabajadora ya no tiene la misma relación con el sistema de producción capitalista. Nosotros entramos y salimos de empleo y nos encontramos trabajando en la economía clandestina ilegal o semi-legal o enfrentamos desempleo permanente.

Las condiciones objetivas están comenzando a hacerse claras. Un movimiento objetivo y espontáneo está surgiendo para terminar con la pobreza y las condiciones oprimidas que nuestra clase enfrenta. Esto demanda que una organización de revolucionarios sea desarrollada que entienda el camino hacia delante para tomar el poder político y asegurar la unidad del movimiento. Sin embargo, muchos activistas, incluyendo revolucionarios se han desorientado. A causa de estos factores subjetivos y las condiciones objetivas corrientes, nos encontramos en la defensiva estratégica. El enemigo está claro sobre estas nuevas condiciones y lo que ellos tienen que hacer para seguir en poder. En este momento no podemos organizarnos fuera de o maniobrar este enemigo. Nuestra fuerza está en contar con los peleadores líderes y nuevas formas de lucha que están surgiendo mientras la crisis objetiva económica del capitalismo continúa desarrollando.

Aprendiendo de la Revolución Rusa y otras revoluciones en la historia, nosotros podemos dominar la estrategia y tácticas de revolución, y reunir nuestra clase alrededor de un programa que nos pone en el camino hacia el poder político. La meta del proceso revolucionario es la abolición de la propiedad privada y la distribución de todo lo que es producido según la necesidad de la gente. Hoy en día este es un proceso histórico revolucionario en todo el mundo.